SUMARIO
Editorial
Miguel Oscar Menassa
Lo digo antes de que me lo pregunten
Notas de Dirección
Carmen Salamanca
Nâzim Hikmet
Nieva en la noche
Gabriel Celaya
Quien me habita
Vicente Huidobro
Las ciudades
Caribel Alegría
Carta a un desterrado
Jacques Prévert
Inventario
Desayuno
El escolar perezoso
Alfonsina Storni
Piedra miserable
Miguel Oscar Menassa
Poesía 2000
Frescores
Césare Pavese
Despertar
Aforismos
Agenda Grupo Cero

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Jacques Prévert

Francia, 1900

DESAYUNO

Ha echado café
En la taza
Ha echado leche
En la taza de café
Ha echado azúcar
En el café con leche
Con la cucharilla
Lo ha removido
Y se ha bebido el café con leche
Y ha dejado la taza
Sin hablarme
Ha encendido
un cigarrillo
Ha hecho aros
Con el humo
Ha dejado caer la ceniza
En el cenicero
Sin hablarme
Sin mirarme
Se ha levantado
Se ha puesto
El sombrero
Se ha puesto
El impermeable
Porque llovía
Y se ha marchado
Bajo la lluvia
Sin una palabra
Sin mirarme
Entonces me he cubierto
La cara con las manos
Y he llorado.

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EL ESCOLAR PEREZOSO

Dice no con la cabeza
pero dice sí con el corazón
dice sí a lo que quiere
dice no al profesor
está de pie
lo interrogan
le plantean todos los problemas
de pronto estalla en carcajadas
y borra todo
los números y las palabras
los datos y los nombres
las frases y las trampas
y sin cuidarse de la furia del maestro
ni de los gritos de los niños prodigio
con tizas de todos los colores
sobre el pizarrón del infortunio
dibuja el rostro de la felicidad.

 

Alfonsina Storni

Suiza, 1892

PIEDRA MISERABLE

Oh, piedra dura, miserable piedra,
Yo te golpeo, te golpeo en vano,
Y es inútil la fuerza de mi mano,
Oh piedra dura, miserable piedra.

Pero haces bien, oh miserable piedra,
Deja que tiente un golpe sobrehumano,
Deja golpear, deja golpear mi mano,
Oh piedra dura, miserable piedra.

No me des nada, miserable piedra,
Guarda un silencio altivo y soberano,
No te ablandes jamás entre mi mano;
Oh piedra dura, miserable piedra.

Con tu impiedad, oh miserable piedra,
Recobro alientos y el deseo gano,
No te dejes caer sobre mi mano,
Mezquina, estulta, miserable piedra.

Si un día torpe, miserable piedra,
Te venciera la fuerza del verano
Y cayeras a gotas en mi mano
Yo te odiaría, miserable piedra...

 


Destino de luz de Miguel Oscar Menassa.
Óleo sobre lienzo de 40x30 cm.

NADIE, NUNCA, ME ALCANZARÁ, SOY LA POESÍA