SUMARIO
Editorial
Julio Cortázar
Happy New Year...
Notas de Dirección
Carmen Salamanca
Raúl González Tuñón
Lluvia
Oliverio Girondo
Hazaña
Ella
T. S. Eliot
Rapsodia de una noche de viento
Llorabas y reías
Emily Dickinson
Poema 128
Dylan Thomas
Soñé mi génesis
En mi oficio u hosco arte
Rafael Alberti
Espantapájaros
Alfonsina Storni
Crepúsculo
Aleksandr Pushkin
A....
Miguel Oscar Menassa
Adolescente pescador
Aforismos
Agenda Grupo Cero

Descargar nº 204 en PDF


Escondite de Miguel Oscar Menassa.
Óleo sobre lienzo de 50x50 cm.

LLORABAS Y REÍAS

Palabras locas peces vivaces frutos rápidos
Abría la noche sus valles submarinos
En lo más alto de la hora brillaba el lecho con luz fija
En la más alta cresta de la noche brillabas
Atada a tu blancura
Como la ola antes que se derrame
Como la dicha al extender las alas
Reías y llorabas
Encallamos en arenas sin nacimiento
Muros inmensos como un No
Puertas condenadas mundo sin rostro
Todo cerrado impenetrable
Todo daba la espalda
Salían de sus cuevas los objetos horribles
La mesa volvía a ser irremediable
Sillas las sillas
Máscara el mundo máscara sin nadie atrás
Árido lecho a la deriva
La noche se alejaba sin volverse siquiera
Llorabas y reías
La cama era un mar pacífico
Reverdecía el cuarto
Nacían árboles nacía el agua
Había ramos y sonrisas entre las sábanas
Había anillos a la medida de la dicha
Pájaros imprevistos entre tus pechos
Plumas relampagueantes en tus ojos
Como el oro dormido era tu cuerpo
Como el oro y su réplica ardiente cuando la luz lo toca
Como el cable eléctrico que al rozarlo fulmina
Reías y llorabas
Dejamos nuestros nombres a la orilla
Dejamos nuestra forma
Con los ojos cerrados cuerpo adentro
Bajo los arcos dobles de tus labios
No había luz no había sombra
Cada vez más hacia adentro
Como dos mares que se besan
Como dos noches penetrándose a tientas
Cada vez más hacia el fondo
En el negro velero embarcados.

Emily Dickinson

Estados Unidos, 1886

POEMA 128

Dame el ocaso en una copa,
enumérame los frascos de la mañana
y dime cuánto hay de rocío,
dime cuán lejos la mañana salta-
dime a qué hora duerme el tejedor
que tejió el espacio azul.

Escríbeme cuántas notas habrá
en el nuevo éxtasis del tordo
entre asombradas ramas-
cuántos caminos recorre la tortuga-
cuántas copas la abeja comparte,
disoluta del rocío.

También, ¿quién puso la base del arco iris,
también, quién guía las esferas dóciles
por juncos de azul flexible?
¿Qué dedos atan las estalactitas-
quién cuenta la plata de la noche
para saber si nadie está en deuda?

¿Quién edificó esta casita albana
y cerró herméticamente las ventanas
que mi espíritu no puede ver?
¿Quién me dejará salir un día de gala
con implementos de vuelo,
fugaz pomposidad?

 


Empobrecimiento de los dioses. Miguel Oscar Menassa.
Óleo sobre lienzo de 50x50 cm.

NADIE, NUNCA, ME ALCANZARÁ, SOY LA POESÍA